Kilómetros, una canción para ocasión. #HappyRunningDay

junio 3, 2015 at 9:52 pm (correr, General, Mis escritos) (, , , , , , , )

Dicen que para cada sentimiento, cada emoción y cada ocasión hay una canción, yo tengo la mía, mi power song de cabecera para uno de mis grandes amores, el que saca lo peor y lo mejor de mi, el que me enseño que si quiero,trabajo, me enfoco y me entrego de cuerpo y alma puedo conseguir todo lo que me proponga en las carreras y en la vida, para “el maratón” y por ende para “correr”.

Aunque en esta ocasión no importa la cantidad sino el valor de cada “kilómetro” porque rápido o lento cada uno te enseña algo diferente, porque rápido o lento cuando te decides a cruzar la línea del sedentarismo, automáticamente te vuelves “corredor”, porque cada uno te vuelve mas fuerte y te lleva a convertirte a la mejor versión de ti mismo, porque te lleva del dolor al orgullo, de las mentadas de madre a los gritos de emoción, de las lágrimas a la alegría total.

Y hoy que es el “día del corredor” se las regalo, aunque para aquel que corre cada día es especial, cada día se festeja la vida con zancadas y con el corazón a mil por hora.

Feliz día locos que corren, el mundo es un mundo mejor por su coraje, por su entrega, por su pasión y convicción.

…que hay gente que nunca va a entender porque, tantos kilómetros yo recorrí por vos será que todavía me hace feliz hay tantas cosas que se pueden complicar pero antes muerto que dejar de soñar…

Y recuerden que aquí se vive como se corre, un día a la vez, un kilómetro a la vez. 

Lau.

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La porra las saluda… en el 21K Nike Women’s 2015

abril 29, 2015 at 11:57 pm (correr, De vivir, Filosofando con los dedos, Mis escritos) (, , , , , , , , , , , )

Las he corrido, las he organizado, pero lamento mucho no haberme dado el permiso antes de vivir una carrera detrás de la valla, en los 3 casos las sensaciones son completamente diferentes y sin duda las tres me fascinan, así como en un estadio de fútbol se vive un partido totalmente diferente en la cancha y otro en las gradas, en las carreras pasa exactamente lo mismo.

Son casi tres años que corrí mi primer carrera y mi prioridad y centro de atención siempre había sido yo, así que se dio la oportunidad de dejar de serlo y poner más atención en todo lo que pasa a fuera, a dentro, en el aire, en el piso, de respirar de otra forma, de ver con otros ojos, de sentir con otra emoción; por ahí dicen que hay que darle más importancia a los detalles y eso me dedique a hacer el pasado Domingo  en el “Nike women’s half marathon México City 2015” y el resultado fue increíble, sobre todo lleno de aprendizaje, fue un mega shoot de energía, de buena vibra, de ánimo y de esperanza para mi alma corredora que se encuentra en stand by.

Levantarme temprano un Domingo para ir a una carrera ya era algo que extrañaba mucho. ¿Madrugar en Domingo para ir a correr? ¡Que hueva! –Dicen algunos-  pero ¿Levantarte, para ir a echar porras a alguien que ni siquiera es de tu familia? –No manches Laura, es de enfermos locos-. Más que tomarlo como insulto, solo sonrío y lo tomo como el más grande de los halagos, porque he llegado a la conclusión que sí, estoy loca y bendito Dios ya no tengo remedio; el ritual previo esta vez fue muy distinto, porque también viviría la carrera con mi persona favorita en el mundo, el que nunca se quejó por levantarlo temprano, jajaja, al contrario, estaba igual de emocionado. Mención y aplauso especial para él, es el mejor pacer del mundo, hasta para echar porras.

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Y así llegamos… Nos encontramos con Fer, pasamos por Fabi y Miriam, nos perdimos un poquito y llegamos a la esquina del ángel de la independencia, que ahí estaba, resguardando como siempre la avenida Reforma, vestido de gala con un azul que lo hace lucir radiante, majestuoso como siempre, feliz (creo yo) de poder admirar la belleza de miles de mujeres enfundadas en tenis y lycras; fotos, calentamiento del equipo GM, abrazos, fotos, de todo eso y más fue testigo el guardián de Reforma.

La marea rosa se comenzó a formar, como un huracán citadino, como un huracán contenido y apunto de arrojar toda su furia en forma de miles de zancadas, de miles de respiraciones aceleradas, de miles de corazones a punto de salirse del pecho, en miles de sonrisas, de gritos, RP’s rotos, de rp’s nuevos, de victorias, de aprendizaje (jamás fracasos), de nuevas medio maratonistas y sí… hasta de mentadas de madre ahí por el km 17-18 (¿díganme si miento?).

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Minutos antes de las 7:00am comenzaba el calentamiento y la emoción “in crescendo” como dicen los italianos, el himno nacional no se hizo esperar, un vídeo – audio muy emotivo que compartió Nike, del cual solo me grabe la última frase “Solas somos fuertes, pero juntas somos invencibles” y las miles de caritas con los ojos brillantes, muertas de emoción y nervios; como si supieran que del otro lado de la meta las esperaba (no una medalla entregada por un hombre guapo) sino una mejor versión de sí mismas, más completas, más libres, más fuertes, más plenas; dónde por fin se iban a dar cuenta (si era su primer medio) y recordarían (si era el segundo, o quinto, o décimo) que no hay imposibles, que los límites son un cuento barato que algún mediocre invento para justificarse, para recordar que si se cree algo, se desea y se trabaja, también se cumple. Me faltarían palabras suficientes que encajen con las descripición de cada una de esas 5000 miradas llenas de sueños, pero sin duda ver tanta mujer  junta, haciéndose notar y literal parando tráfico de una de las Ciudades más grades del mundo, es de las cosas más reconfortantes que puede haber en un país tan machista como tristemente es México.

Y arrancaron y yo, yo me llenaba de emoción, quería saltarme la valla y salir corriendo junto con ellas, pero solo me contuve a gritar ¡vamos! ¡Venga! ¡Con todo! cuando las casi 5000 mujeres pasaron frente a mí, solo una reacción tuvieron mis ojos y fue la de llorar, de emoción y sí aunque dije que no me iba a volver a quejar, también de frustración al preguntarme ¿Cuándo volveré a estar de aquél lado? Cerré los ojos, sacudí mis ideas y me dediqué mejor a disfrutar; ya habrá tiempo, carreras hay de sobra, ya no te dramatices, -me dije-.

Y así Fer, Matías y yo nos cruzamos la avenida, arriesgamos nuestra vida al colgarnos de una malla para verlas pasar por segunda vez y el grito de ánimo a las caras conocidas no se hizo esperar, algunas volteaban, otras sonreían, otras mandaban besos, y otras ni se enteraban por venir escuchando música (¡benditos audífonos!, respeto a los que escuchan música mientras corren, pero los invito a que vivan la carrera sin ellos, verán que es una cosa completamente maravillosa y diferente, hay muchas cosas de las cuales nos perdemos, pero la más importantes es que escuchas a tu cuerpo mejor música que esa no puede haber, tus latidos, tus pisadas, y con ello aprendes a conocerte mejor y por ende a correr mejor.)

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Ya que habían emprendido su camino fuimos por  provisiones a un oxxo,  para luego colocarnos de nuevo en el mejor punto para recibirlas como se debe, y así con un tiempo de 1:24:56 cruzaba la meta la primera, (Karina Pérez, ganadora también del Maratón CDMX 2010) con un paso envidiable y con casi 5 minutos, sí, 5 MINUTOS de ventaja del segundo lugar, más de 1km, admiración y envidia de la buena.

Y yo solo me puse a gritar, a gritar y a gritar, a las que conocía y a las que no conocía también, los nombres en los números ayudaban mucho, no es lo mismo escuchar un grito global que uno que lleve explicito tú nombre, había algunas que en la cara ya se les reflejaba el cansancio y es impresionante como con un solo grito de ¡Vamos (su nombre),ya llegaste, carajo!, sale el Usain Bolt que todos llevamos dentro (bueno, no tanto pero sí) y podemos cerrar con un super sprint y una sonrisa, de esas que no sabes de donde te salieron las fuerzas, algunas volteaban, agradecían con una sonrisa, con un grito, con un dedo pulgar arriba y seguían su camino hacia su propia victoria, me hubiera gustado saber qué era lo que pasaba por la mente de cada una de las corredoras después de haber corrido más de 20kms y apenas a unos metros de la meta, por lo regular a mí se me pone la mente en blanco y solo quiero cruzar.

Fueron muchas emociones encontradas y perdidas, pero sin duda lo que más emociono fue el abrazo de mi amiga Fabiola (mi pacer en distancias maratonianas) después de que cruzó la meta y que en ese abrazo me haya dicho. “Siempre dedicas kms y carreras, pero hoy esta y muchos de estos kms fueron por ti, para que te recuperes pronto, porque ya quiero que regreses a correr” y pues nada, la abrace fuerte y lo único que pude hacer fue llorar, ¡Gracias amiga! –le dije-, creo que no tiene un gramo de idea de lo que ese gesto significo para mí.

Amé ver caras nuevas, ver caras conocidas, volver a saludar a gente que hace mucho no venía y que siempre es un gusto saludar, pero amé más y agradecí en demasía los ánimos para volver a regresar a correr pronto, la buena vibra y los abrazos; ser mujer de por sí ya es un orgullo, que muchas de esas mujeres estén comprometidas con su propia vida y entreguen todo lo que son para beneficio de las demás es un regalo especial, pero saber que muchas de esas mujeres son tus amigas no tiene precio, como  la creadora de #SoyCorredora Sonia Chávez  que ha sido una pieza importante en mi vida runner y lo sabe, hay cosas que siempre voy a agradecer y una de ellas es que los kms me la hayan puesto en el camino, a mi guapísima Elena Aguilar que es referente en materia deportiva en Jalisco y que me ha dado cátedra de pasión al deporte, aparte de ser una tipaza.

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Ara Ruiz, Elena Aguilar, Sonia Chávez, #beberuner, su servidora y mi Fabi.

Sin duda la porra en las carreras, en los partidos de soccer, de americano o de cualquier deporte una pieza importante, nada sería lo mismo sin ellos, así que desde hoy mi admiración doble, porque soportan frío, porque soportan calor, porque soportan hasta hambre; por su emoción al ver pasar a sus familiares, por sus lágrimas de orgullo, el Domingo los vi y los viví de cerca, niños emocionados al ver pasar a sus mamás, esposos y novios orgullosos de sus parejas, el Domingo a una chica hasta le pidieron matrimonio terminando de cruzar la meta, y obviamente amigos al pie del cañón por sus amigos. 

Al final cerramos con un desayuno riquísimo en Fonda Garufa, la misión se había cumplido, divertirse, disfrutar, aprender, recordar; hay muchas cosas que le tengo que agradecer a la lesión y una de ellas es que estaba vez me haya dejado vivir una carrera siendo porra,  porque si no hubiera sido por ella, muy difícilmente hubiera sucedido.

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en Fonda Garufa

Gracias corredoras por atreverse a adoptar un nuevo estilo de vida apartir de los kms, gracias por amarse a sí mismas, gracias mujeres por demostrar que el sexo débil no existe, que es más débil aquél que no se atreve a vivir sus sueños, el que no se atreve a ir más allá, el que no se atreve a transcender. Gracias por inyectarle mucha buena vibra a estar corredora. Pero sobre todo GRACIAS por volverme a recordar que se vive como se corre, “un día a la vez y un kilómetro a la vez”.

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Y como dice Soda, “me verás volver (correr) por la ciudad de la furia” ❤

Laura Jiménez. 

@lauchak 

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1er Carrera Princesas Run 10k 2012

agosto 21, 2012 at 2:48 pm (Mis escritos) (, , , , )

 

Después de cumplir el reto de mi primera carrera de 5km el 27 de Mayo en la Carrera Bonafont 2012 tomé la decisión con ayuda de mi amiga Lucía de inscribirnos a la 1er Carrera Princesas Run 10km que se realizaría el 5 de Agosto del 2012. Confieso que me moría de miedo.  Si con trabajos llegué a los 5km de Bonafont ¿cómo iba a lograr llegar a los 10km? Mi amada y odiada voz interior me dijo “pues corriendo”, Laura. Obviamente, corriendo, entrenando, dando todo lo que tengo. Y así emprendí el viaje a la nueva aventura llamada 10 kilometros. 

No sabía por dónde empezar. No soy ni profesional ni elite, soy principiante. ¿Con quién lo platico? ¿En quién me apoyo? ¿Cómo empiezo? Cuando decidí ingresar a los caminos del running me hice super fan de la revista Runners World México. Puedo decir que ha sido parte importante de mi inspiración por todas las GRANDES historias que ahí se conocen.

 Comencé a hojear y leer y a seguir hojeando y releyendo todas las revistas que había comprado y en la edición de Septiembre del 2011 me encontré con un plan de entrenamiento: “10km: Un nuevo reto”, y esa voz interior dentro de mí me dijo: “ahí tienes tu respuesta Lau, comienza con eso, sigue ese plan”.  No siempre le hago caso pero esta vez dije “ok, vamos  a hacerlo”. Tenía 8 semanas para entrenar y el plan constaba precisamente del mismo número de semanas. Completar los 10km en 8 semanas entrenando de 3 a 4 días… excelente reto.

 Confieso que más de la mitad de mi entrenamiento lo hice en la caminadora del gimnasio. Tengo que trabajar mucho más en mis rutas al aire libre, existen un par de increíbles opciones en mi municipio (Cuautitlán Izcalli). Prometo escribir sobre ellas.

 Alterné gym, correr en la caminadora y correr en un parque cerca de mi casa. Yo misma puse mi rutina en el gimnasio ya que estoy por certificarme como entrenadora personal  y buscando información en internet más algunos consejos de amigos iba armando mi dieta. Me sentí excelente, así que no estuvo nada mal. 

Así pasaron las 8 semanas unas mejores que otras, unas más rápidas, unas más cansadas, unas donde plano decía “ya, ahí muere”, pero en esos momentos mi voz interior me decía, “ahhh noo! Ahora lo terminas, recuerda Laura, siempre que  dejaste algo incompleto te arrepentiste”. Otra vez tuvo razón y dije “ok, terminémoslo”. Además hay un persona que todos los días me inspira y me llena de vida y de energía, mi pequeño saltamontes, el amor de mi vida, la luz de mis ojos, mi hijo Matías con sus apenas 3 años sacude mi mundo como un tsunami, un día caminando por la puerta del gimnasio me dijo “Mamá yo quiero ir al gimnasio contigo. Para que mi amor? Para correr la carrera Bonafont como tú” Toooiinnnggg!!! Ahí me di cuenta que estaba haciendo las cosas bien, que mi hijo a sus 3 años se inspiraba en mi y quería hacer lo que el veía, correr, correr, correr.

 Una semana antes mi amiga Lucía me dijo que ya no correría la carrera por motivos de trabajo, me puse triste pero mi abuelita decía: “Primero la OBLIGACIÓN y luego la DIVERSIÓN” así que ni modo le dije, ya habrá más carreras.  Pero eso si, le dije que correría esa carrera por ella, que íbamos a ir juntas, que le iba a prestar mis piernas para que ella estuviera ahí presente.

 Y pues así llego el día de la entrega del paquete. Ahí el reto ya dejaba de ser un sueño y comenzaba a hacerse realidad. Fui por el mío por el de mi amiga. La entrega me gusto, los del staff también – ok no, omitan eso jaja-. Fue muy rápido, no había mucha gente. Abrí mi paquete y me gustaron los detallitos, la playera simple pero bonita. A muchas participantes no les gusto, pero yo no iba por una playera, yo iba por el reto que implicaba correr.

 La carrera se la dediqué a mi suegra que exactamente ese día cumplía un año de haber fallecido y esa dedicatoria quedó registrada en el muro de metas y sueños.

 Llegue a casa, comí con mis dos amores y luego tuvimos una tarde de esparcimiento. Sí, esparcidos en los sillones de la sala porque al otro día había que despertarse a las 5:00am para nuestro peregrinar desde Cuautitlán Izcalli hasta la Glorieta de las Cibeles. 

Salimos puntuales a las 6:00am ya estábamos rumbo a Insurgentes. Camión-metro-metrobus, nuestro medio de transporte -odiamos manejar en el DF-. El reloj daba las 7:30am cuando llegamos a la Glorieta y la energía y la buena vibra de cuatro mil mujeres ya se sentía, ya se respiraba, ya se vivía.

Mi cuerpo ya estaba invadido de tanta adrenalina que no encontraba mi bloque de arranque, tenía un color en mi número y otro en mi brazalete, hasta que por fin lo encontré, ya estaba casi lleno. Uno de los chicos del staff me dio mi respectiva coronita de princesa y me la puse. Era lo único que me faltaba para que mi outfit estuviera completo.  Estiré un poco, tomé mis respectivas fotos antes de comenzar, en el audio nos decían que en unos minutos se entonaría el Himno Nacional mexicano, momento en el cual me llené de emoción y se me enchinó cada centímetro de mi piel. Hasta grite cuando terminó para sacar esa emoción contenida.

 

10,9,8 y en el sonido se escuchó la canción (Sun is UP – de Inna) y todas las participantes comenzaron a bailar; 7,6,5 yo también bailaba pero para sacar el nervio; 4,3,2,1 Sono el disparo, volaron los globos y nosotras arrancábamos, en mi iPod se dejó escuchar  “Don’t Stop Me Now de Queen” esa canción es mi No.1 para comenzar a correr.

 Y así mi reto se volvía realidad, así mis piernas comenzaron a moverse, así mi corazón comenzó a latir más rápido, así mi respiración comenzó a agitarse. Estaba tan emocionada, con mi iPod a todo volumen, viendo pasar mujeres comprometidas con ellas mismas, que no me di cuenta que ya había llegado al segundo kilómetro. La ruta me gustó muchísimo, es una zona verdaderamente bonita y así fueron pasando los kilómetros. Una de las cosas que más me gustan de las carreras es la gente que sale de sus casa para animar, que te da dulces, te echa porras, así que decidí quitarme los audífonos, en ese momento me  llena más de energía eso que cualquier canción, total ahí no corro sola como cuando entreno.

 En el Kilómetro 7 las piernas me empezaron a pesar, y mi voz interna me decía “Orale, ya nada más faltan 3 km, no te vas a rajar ahorita, en la meta te esperan tus 2 amores”. Por cierto, Mariano y Matías me esperaban a unos metros de la meta, por que quería terminar la carrera de la mano de mi hijo, pero justo llegué al kilometro 9 pareció que me pusieron un cohete en la espalda y la adrenalina se me subió hasta la cabeza. Apreté el paso como si estuviera corriendo 100m planos, a lo lejos vi la meta y yo seguía apretando, y la gente me gritaba: “Bien! Cierra así, sigue, sigue… Dale al sprint!”, y yo más me emocionaba. “YA LLEGUE” gritaba. Bueno tanta fue la adrenalina que me olvidé que Matías iba a terminar la carrera conmigo =(.

 

Cruce la meta en 52 minutos con 45 segundos, tiempo de mi chip 54: con 8, tiempo oficial. Nada mal para mi primer carrera de 10km. En mi tiempo parcial de 5km le baje 4 minutos a mi tiempo de la Carrera Bonafont. ¡EXCELENTE!.

Mis piernas pesaban como nunca, por lo que pasé por mi paquete de recuperación y en seguida por mi medalla (que por cierto esta hermosisima y aparte está personalizada) y por la de mi amiga Lucia ya que así como se lo había prometido, terminé la carrera por ella (su chip estaba guardado en mi cangurera, así que también se registraron sus tiempos) y por supuesto también la organización de la carrera me entregó su medalla.

Ahora seguía el segundo reto, encontrar a mis amores entre tanta gente, y en eso me encontré a Sonia Chávez, editora de la revista RunnersWorld México si, esa que me proporcionó el plan de entrenamiento para esa carrera. ¿Coincidencia? No lo se, pero me emocioné y me acerqué a saludarla  y a pedirle una foto. Lindísima acepto aún cuando también había terminado de correr los 10km.

Por fin los encontré, y lo primero que hice fue decirles que me había ganado la adrenalina y que no pude pasar por Matías, “sí, me di cuenta” me dijo Mariano, “te vi a lo lejos y dije ‘viene super rápido no se va a parar’ y solo te tomé una foto”. Mi hermoso niño me dijo: “mamá corriste como el viento tiro al blanco”. Sus besos y abrazos de felicitación fueron mi mejor medalla, mi mejor premio.

 Y así fue, así terminé mi segundo reto en el running, así me volví a demostrar que si QUIERO-PUEDO, que con inspiración, motivación, ganas, constancia y paciencia hay grandes resultados. Ahora voy por más, mi próximo reto la 2da Carrera Starbucks también de 10km y en Diciembre si todos los planetas se alinean y Dios quiere el Medio Maratón del Pacífico en Mazatlan Sinaloa.

 A darle, para cada vez ser ¡MÁS ALTA, MÁS RAPIDA, MÁS FUERTE!

 Laura. 

 

 

 

 

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